Sus invitados no notarán la diferencia, porque LOS
GASTROCÓMICOS actuarán como lo haría un
auténtico mozo.
Al rato todos comenzarán a percibir que algo extraño sucede
con el servicio gastronómico.
Los actores cuidadosamente infiltrados ya han comenzado a producir situaciones
desconcertantes.
Sin desprestigiar la comida, ni ofender o ensuciar, con recursos sanos
e infalibles, LOS GASTROCÓMICOS
asombrarán y divertirán a sus amigos.
Comiendo y metiéndose en las conversaciones, realizando insólitas
coreografías con las bandejas, hablando a los gritos o comunicándose
con handys, todo es posible para estos verdaderos mozos locos. El disparate
irá en ascenso, los actores disfrazados de cocineros irrumpirán
en la recepción malabareando con frutas e invitando a los comensales
a tomar ubicación en sus lugares, dando así por finalizado
el show.
Todo lo ocurrido en la recepción puede ser filmado, y posteriormente
proyectado durante la fiesta, multiplicando así el efecto humorístico
de LOS GASTROCÓMICOS.